me llamo Javiera y me gustan muchomucho los gatos

hijadelviento:

Hay, por ejemplo, quien un día despierta y no tiene la energía para levantarse, pero no por pereza, sino por tener treinta ladrillos en el pecho que no sólo lo atan al lugar sino que le aplastan la esperanza. 

Juan Carlos Rincón Escalante.

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